El nuevo informe de Pedro Cisterna analiza cómo la debida diligencia en derechos humanos y empresas es una herramienta clave para garantizar que la transición socioecológica justa en Chile se realice bajo criterios de equidad, participación y reparación.
Octubre, 2025. Chile, al igual que gran parte de América Latina, enfrenta el desafío de avanzar hacia una transición energética que reduzca las emisiones sin profundizar desigualdades sociales ni daños ambientales. En ese contexto, el informe “Transición socioecológica justa y Principios Rectores de los Derechos Humanos, una relación vital para enfrentar la crisis climática”, elaborado por el Dr. Pedro Cisterna Gaete, investigador senior del Proyecto REDAR impulsado por la Plataforma de Derechos Humanos y Empresas, reflexiona sobre un enfoque que combina acción climática con derechos humanos.
El documento plantea que la debida diligencia empresarial, mecanismo mediante el cual las empresas deben identificar, prevenir y reparar sus impactos sobre las personas y los ecosistemas, es una condición habilitante para una transición verdaderamente justa.
El investigador identifica cuatro desafíos estructurales que Chile debe enfrentar: la falta de participación vinculante, la ausencia de reparación histórica en zonas de sacrificio, la carencia de estándares sectoriales y las limitaciones en el acceso a la información y la justicia.
Además, compara experiencias internacionales que ya están integrando obligaciones de debida diligencia. Concluye que sin debida diligencia no hay transición socioecológica justa, e invita a fortalecer los marcos normativos, la participación ciudadana y la fiscalización pública: “Incorporar estándares exigentes de debida diligencia, adaptados a contextos locales, diferenciados por sector y con mecanismos efectivos de participación, reparación y fiscalización, permite avanzar hacia un modelo de desarrollo donde la acción climática no reproduzca ni profundice las desigualdades estructurales existentes”, señala en la publicación.
